La verdadera integración entre familia y amigos

Agua dulce San Vicente

Afianzar los lazos con los seres queridos es uno de los aspectos más importantes de la vida y San Vicente Reserva Termal en Santa Rosa de Cabal – Risaralda – Colombia, es el lugar perfecto para lograrlo a plenitud. Compruébelo.

He podido observar la alegría y las sonrisas salidas de las entrañas de la corteza prefrontal del cerebro que inicia su alineación cuando las personas se adentran en la montaña, en medio de frondosos árboles de los más variados verdes, tamaños y especies, propios del bosque húmedo de niebla.

Pero no hablo de cualquier bosque, este mágico lugar se encuentra en las estribaciones de la Cordillera Central en los Andes colombianos con alturas variables entre 2.300 y 2.500 metros sobre el nivel del mar.

El afortunado visitante se topará con un sitio dueño de algunas de las características más especiales planeta tierra.   

Allí la vida sevisualiza y se siente por la magnífica oxigenación, producto del aire puro sin usar y las abundantes corrientes de agua dulce fría que se deslizan entre el sotobosque y el bosque a plenitud, donde los ruidos y la contaminación desaparecen y se olvidan.

Las emanaciones de vapor termal que se enseñorean entre el revitalizador frescor, propio de la altura, anunciando el calor proveniente del fondo de la corteza terrestre, que entregan por cada 33 metros hacia el interior, un grado de temperatura al agua infiltrada, proporcionando, a mayor profundidad alcanzada por la inmersión del agua, mayor capacidad de disolver los minerales vivos orgánicos, iónicos biodisponibles de absorción inmediata existentes en las rocas.

En el caso de la balneación o el uso tópico de estos minerales, que son nutrientes naturales vivos, todas las bondades del agua se absorben vía transcutánea y al entrar al cuerpo pasan al torrente sanguíneo para complementar y/o sustituir las deficiencias que en la dieta diaria se van acumulando y se convierten en el caldo de cultivo de las alteraciones de la salud, mal llamadas enfermedades.

Diversas empresas encuentran en dichas patologías el medio para seguir lucrándose en el reconocido negocio de la salud, sin ofrecer soluciones reales.

Pareciera unsueño que mientras se disfruta, se goza, se vive de verdad y a plenitud, el cuerpo trabaje a velocidades increíbles, para recuperar el bienestar perdido.

Las angustias y penas se aíslan y se olvidan al reencontrarse con uno mismo, en medio de la exuberante naturaleza que ¡DIOS! bueno y lleno de amor por sus hijos y por su creación nos ha regalado.

Un regalo Divino 

Con tan bello regalo Él, adicionó los medios para indagar cada elemento y necesidad del organismo y así hoy, después de muchos años de entrega incondicional a este estudio, puedo decirle al ciudadano común y al mundo científico:

¡Aquí estamos! para compartir a la humanidad lo que ésta reclama y necesita con afán: salud, bienestar y calidad de vida, para disfrutar del paso por este universo como lo merecemos. 

“Has que tu alimento sea tu medicina y tu medicina tu alimento” Hipócrates, padre de la medicina. 

Add a comment

*Please complete all fields correctly